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Mercado

Receta para una buena importación

Sobratema inicia trabajo para concienciar al mercado sobre los requisitos que las máquinas importadas deben cumplir de acuerdo con las normas y legislaciones vigentes en Brasil

En los últimos años, la superoferta de máquinas para la construcción en el mercado mundial, asociada a la fuerte demanda por esas máquinas en Brasil, ha creado un contexto favorable a las importaciones. Para llevar a cabo la gran cantidad de proyectos de infraestructura previstos en el Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC), las empresas de construcción, alquiler y otras que trabajan con parques de máquinas pesadas en Brasil cuentan con una diversidad de marcas y modelos, jamás vista en el mercado local.

Como contrapartida, la entrada de máquinas importadas se ha transformado en una cuestión que preocupa a algunos profesionales del sector en lo que atañe a la conformidad de esos productos con las normas brasileñas. Por ese motivo, Sobratema desarrolla un trabajo cuyo objetivo es concienciar a los asociados y al mercado en general. La iniciativa incluye la creación de un manual para orientar a los usuarios sobre las características que deben tener las máquinas para que cumplan con las normas y la legislación brasileñas en vigor.

Según Mário Humberto Marques, presidente de Sobratema, el objetivo no es levantar barreras aduaneras a la importación de máquinas. «Queremos apenas garantizar que esos productos cumplan con los mismos requisitos de seguridad laboral, ergonomía, disponibilidad de acceso y respeto al medio ambiente que se les exigen a las máquinas fabricadas en Brasil», resalta. Además de garantizar la igualdad de las condiciones de competencia entre productos nacionales y extranjeros, la medida tiene como propósito alertar a los usuarios brasileños sobre las condiciones de salud y seguridad de los trabajadores en las obras.

El primer manual producido por Sobratema sobre los componentes y dispositivos exigidos por la normativa del país para las excavadoras hidráulicas, se encuentra en etapa de conclusión. De acuerdo con Marques, la asociación publicará otros manuales para los demás tipos de máquinas, como cargadoras sobre ruedas, tractores topadores y otros. «Vamos a distribuirlos a los socios y al mercado en general», afirma. El trabajo incluye la concienciación de las aduanas, ya que la identificación de las exigencias depende del conocimiento que tengan los agentes aduaneros acerca de las normas técnicas.

Requerimientos normativos
De acuerdo con el presidente de Sobratema, el trabajo se limita a identificar los requisitos establecidos por las normas y no aborda la cuestión de la calidad de los productos, que cabe al usuario interesado en la compra evaluarla. «Incluso porque existen máquinas de buena y de mala calidad tanto en lo que se refiere a productos nacionales como extranjeros», añade Marques.

Requisitos como la identificación de la máquina y del fabricante, el límite de emisión de ruidos y la disponibilidad de manuales y catálogos de partes en portugués figuran entre las recomendaciones contenidas en el manual. Además, llama la atención para el hecho de que, según el Código de Defesa del Consumidor de Brasil, el fabricante es solidario en la garantía de los componentes que se incorporen al producto, como motor, transmisión y neumáticos. Con respecto a los límites de emisión de contaminantes, la asociación recomienda que las máquinas importadas cumplan, como mínimo, con la normativa Tier III, pues ya está tramitando en Brasil un proyecto de ley que la incorporará.

Marques destaca que ese trabajo requiere una articulación de esfuerzos con otras asociaciones del sector y organismos gubernamentales. Por este motivo, participará en un panel de debates sobre el tema en el Congreso SAE Brasil, que se celebrará a inicios del mes de octubre en la ciudad de São Paulo. En conjunto con Alfredo Lobo, director de calidad del Instituto Nacional de Metrología, Normalización y Calidad Industrial (Inmetro), y un representante de la Asociación Brasileña de la Industria de Máquinas y Equipos (Abimaq), discutirá la necesidad de promover una homologación para la importación de máquinas pesadas.

En opinión de João Luiz Zarpelão, que dirige el Comité de Máquinas Agrícolas y de Construcción del SAE Brasil, a falta de normativas que regulen el sector –como una legislación de control de emisiones y la certificación para todos los aspectos relativos a la seguridad de las máquinas– termina comprometiendo la industria brasileña. «Vivimos un momento único, con la economía boyante y un plan de obras que demandará una fuerte inversión. Pero las oportunidades existen para todos y no tan sólo para los buenos fabricantes, permitiendo incluso la importación de productos de baja calidad» concluye.

RECUADRO
Importados aumentan la participación en el mercado brasileño
La importación de máquinas para la construcción, que históricamente representaba un 5% del consumo del mercado brasileño, ya cubre un 20% de la demanda del país. La cifra consta en el estudio que realiza regularmente Abimaq, aunque Brian Nicholson, consultor de Sobratema en el desarrollo del Estudio de Mercado que publica la asociación, dice que puede ser mayor. «Si consideramos a los nuevos competidores que todavía no se instalaron en Brasil, principalmente los de origen asiático, las importaciones ya pueden representar entre el 25% y el 30% del consumo interno», estima.

Este contexto contribuye a que los usuarios cuenten con una mayor diversidad de opciones, como la disponibilidad de máquinas tanto de gran tamaño como compactas, pero también pone en riesgo a la industria nacional. Debido a la misma situación que ha estimulado las importaciones –cambio desfavorable, con una demanda interna que crece y una amplia oferta de máquinas en el mercado internacional– los fabricantes brasileños han visto sus exportaciones reducidas de un 50% a un 20% de la producción. Según datos de Abimaq, se produjeron 12 965 unidades de la «línea amarilla» en el primer semestre del año, de las cuales 2467 se destinaron al mercado exterior.

En el segmento de las grúas sobre camión, por ejemplo, los expertos estiman que en los últimos tres años se han importado más de 3000 unidades, y para esta línea de máquinas, que el país cuenta con producción local para modelos de 60 toneladas de capacidad máxima, alertan acerca de la dificultad de competir con marcas que disponen de estímulos oficiales en sus países de origen y que se lanzan al mercado con una producción a gran escala. En este contexto, aseguran que un arancel de importación del 35% es insuficiente para equilibrar la competición en función de la actual paridad cambiaria y de los costos para producir en Brasil, como la excesiva carga tributaria.

Los expertos destacan que al discutir la situación con el gobierno, las autoridades expresan preocupación ante la posibilidad de que la industria nacional no pueda cubrir toda la demanda interna en el caso que se impongan medidas de importación más estrictas. No obstante, es necesario hacer notar que algunos competidores, entusiasmados con los resultados que van logrando, ya piensan en invertir para producir en el país. «Sabemos que si queremos ser actores globales debemos tener ter fábricas en los cinco continentes y, en el caso de América Latina, Brasil será un destino natural», dice uno de ellos.

FUENTES:

SAE Brasil: www.saebrasil.org.br

Sobratema: www.sobratema.org.br

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