FECHAR
FECHAR
Voltar

ENTRENAMIENTO

El recalentamiento de la actividad en la construcción, que todos aguardan para breve, abre oportunidades para cursos y entrenamientos especializados, presenciales ya distancia

 

Los muchos despidos vividos por el sector de construcción crearon una laguna de operadores capacitados en contratistas, constructoras, locadoras y demás empresas usuarias de equipos. En consecuencia, muchos profesionales despedidos invirtieron en un negocio propio, se convirtieron en empresarios o se comprometieron en otra actividad. Ciertamente, esto puede generar un problema, pues, con el esperado recalentamiento del sector de la construcción en los próximos años, podemos enfrentar  – una vez más –  un riesgo de déficit de personas calificadas y entrenadas para la actividad con máquinas, en diferentes niveles jerárquicos, desde la operación hasta la planificación y la administración.

Pero este hecho también es una oportunidad. El escenario abre espacio para profesionales y consultorías terceras, que acentúan con la promesa de una visión más amplia sobre lo que hay que hacer para que la constructora o el arrendatario se vuelva más eficiente. "Además de proporcionar capacitación y calificación profesional, es necesario hacer un análisis de la gestión en su totalidad", explica Wilson de Mello Jr., director de la consultora Criando Excelência Operacional Empresarial (Creando Excelencia Operativa Empresarial - CEOE). "Durante el período de crisis, las empresas se vieron obligadas a dispensar profesionales competentes y bien capacitados que tenían salarios elevados, lo que convengamos es un proceso traumático de pérdida para una corporación, pues compromete la calidad de las operaciones. Otras, a su vez, mantuvieron personas con salarios menores, pero sin la misma calificación necesaria.”

La paradoja es sólo aparente. Según esta línea de raciocinio, el mercado actual tiene una buena oferta de profesionales calificados, al menos temporalmente. Sin embargo, de acuerdo con las observaciones de Mello Jr., ya comenzaron a ser absorbidos en los primeros meses de reanudación de actividad de la construcción, sometiéndose a la remuneración más baja que la que recibían en épocas de mercado al alza. Además, con el avance de la tercerización (como el lector puede ver en una reportaje en esta edición), algunos también están abriendo microempresas individuales y siendo contratados como personas jurídicas.

Este hecho nos revela que, a partir de ahora, el mercado va a necesitar adaptarse a esa nueva realidad en las relaciones de trabajo y de la reconfiguración del sector. En vista de ello, se piensa que los nuevos contratos, cuando vienen, tienden a ser rebanados entre contratistas de mediano y pequeño porte, lo que naturalmente requerirá mayor inversión en calificación y entrenamiento de mano de obra, factor prioritario para quien quiere participar de grandes contratos con éxito. Así como ocurre con la tecnología.

DEFICIENCIAS

Por eso, los expertos son unánimes en señalar como uno de los principales cuellos de botella que aún persisten en relación a la mano de obra brasileña es el parco conocimiento que el operador tiene sobre la máquina, incapaz de extraer toda la productividad traída en ritmo de crucero por el aumento continuo de nuevas tecnologías.

Debido a la falta de escolaridad, una cantidad significativa de estos profesionales simplemente no asimila lo que el equipo es capaz de realizar, ni siquiera interpretar algunas señales esquemáticas más básicas o incluso establecer un razonamiento lógico basado en mensajes emitidos por el sistema electrónico del equipo. Además de este aspecto humano, hay fallas críticas, aún, en la planificación de los entrenamientos, los cuales a menudo utilizan normas incorrectas o adoptan metodologías inadecuadas de contenido programático y de carga horaria y reciclaje.

En ese punto, las críticas son comunes. Como corrobora Jacques Chovghi Iazdi, instructor especialista en equipos de acceso de la Escola da Movimentação [Escuela de Movimiento], que cita el hecho de que las empresas contratar entrenamientos sin antes establecer criterios de validación de instructores, lo que puede poner el entrenamiento en riesgo. "Con respecto a las plataformas aéreas, las empresas sólo ofrecen una familiarización del equipo", advierte. "Este entrenamiento interno es superficial y no ofrece informaciones consistentes y precisas a los operadores, como capacidad de carga, ángulo de actuación, tarifa de ascenso y descenso y utilización de telescopio."

Según Iazdi, el mercado brasileño de construcción necesita mejorar la cultura de prevención de accidentes. Para ello, como él aboga, el país tiene que ampliar la mecanización de los frentes de trabajo en obras o servicios, como ocurre en los países desarrollados. "Muchas empresas gastan altos valores con alquiler o adquisición de máquinas, pero invierten poco en la capacitación de profesionales", critica.

En este contexto, resulta complejo atribuir la responsabilidad del conocimiento exclusivamente a los operadores, que a menudo se limitan a asimilar información exclusivamente de los manuales de operación, que son precisos y bien elaborados, pero insuficientes. "La Escuela de Movimiento ayuda a las organizaciones a definir esos criterios, utilizando las normas técnicas y reguladoras, definiendo el alcance técnico de los entrenamientos, carga horaria para capacitación y reciclaje, entre otros aspectos importantes", asegura.

Produção editorial: Revista M&T – Desenvolvido e atualizado por Diagrama Marketing Editoral